Radar Académico

Balls, E., J. Howat y A. Stansbury (2016), “Central bank independence revisited: After the financial crisis, what should a model central bank look like?,” Harvard Kennedy School Mossavar-Rahmani Centre for Business and Government Associate Working Paper No. 67.

Publicado el 8 de febrero de 2017

Problemática planteada:

Se evalúan las nuevas competencias que los bancos centrales han asumido en los últimos años y las nuevas regulaciones financieras existentes, centrándose en las economías avanzadas. Se examina cómo maximizar los beneficios de la localización de nuevos poderes dentro del banco central, minimizando posibles conflictos con la política monetaria y acotando las amenazas políticas a la legitimidad de la independencia operativa de los bancos centrales.

Temática abordada:

  • La crisis internacional de 2008 demostró que un enfoque centrado únicamente en la estabilidad de precios es demasiado reduccionista: una política macroeconómica eficaz no puede ignorar al sector financiero y requiere una coordinación entre la política monetaria y la fiscal cuando la política monetaria encuentra el zero lower bound limit (los autores del trabajo asumen neutralidad respecto a si el banco central u otro organismos son los responsables de la supervisión macroprudencial del sistema financiero).
  • El descontento popular hacia los bancos centrales ha ido in crescendo en Estados Unidos, Reino Unido y la Zona Euro. Los bancos centrales de las economías avanzadas y emergentes han convergido a un modelo de independencia de estas instituciones, y en muchos países las responsabilidades de supervisión y estabilidad financiera de los bancos centrales se trasladaron a instituciones separadas para permitir al banco central concentrarse en su responsabilidad de política monetaria.
  • La independencia operativa tiene una relación significativa y negativa con la inflación en las economías avanzadas durante los años setenta y ochenta (Debelle y Fischer, 1994 y DeHaan y Kooi, 1997). Sin embargo, la independencia política no está significativamente relacionada con la inflación en las economías avanzadas durante este período (Bade y Parkin, 1982; Alesina, 1988; Grilli, Masciandaro y Tabellini, 1991).
  • En los años 2000 y 2010, casi todos los bancos centrales de las economías avanzadas son plenamente independientes desde el punto de vista operativo. La principal variación en la independencia del banco central proviene de las diferencias entre países en cuanto al criterio de independencia política.
  • Se han revelado nuevos trade-offs entre la estabilidad de la inflación, el pleno empleo y la estabilidad financiera. Para algunos especialistas, la independencia del banco central, diseñada para evitar que la inflación llegue a ser demasiado alta, puede no ser útil cuando la política monetaria está limitada (i.e., cuando ha alcanzado el zero lower bound limit) y el desafío clave es que la inflación sea demasiado baja.

Observaciones finales:

En los Estados Unidos, la Reserva Federal carece de las herramientas macro-prudenciales necesarias y debería emular el mecanismo macro-prudencial del Banco de Inglaterra. El Reino Unido, a su vez, corre el riesgo de sobre-concentración de las funciones de política financiera en el caso del Banco de Inglaterra y debe aprender de los Estados Unidos, país que cuenta con un organismo presidido por el Canciller del Tesoro que proporciona un foro para que diferentes agentes reguladores compartan información, intercambien opiniones y desafíen la perspectiva tradicional de independencia del banco central. En la Zona Euro, la caja de herramientas macroprudencial del Banco Central Europeo carece de poderes sobre el sector financiero no bancario y se fractura en varias instituciones diferentes sin una supervisión efectiva.