Radar Académico

Sims, C. (2016), “Fiscal policy, monetary policy and central bank independence,” Jackson Hole Economic Policy Symposium, Federal Reserve Bank of Kansas City, August 25-27, 2016.

Publicado el 15 de diciembre de 2016

Problemática planteada:

Se discute el enfoque económico tradicional sobre el rol que tienen la política fiscal, la política monetaria y la independencia del Banco Central. Se esboza una crítica a la literatura existente que ha trabajado principalmente con modelos multiecuacionales en lo concerniente estas problemáticas. Se presenta una lista de políticas específicas para ver qué ideas están disponibles al salir del marco de los modelos monetaristas o Nuevo Keynesianos que, en términos generales, ignoran la deuda pública con intereses.

Temática abordada:

  • La literatura tradicional sobre política fiscal trabaja sobre todo con modelos dinámicos de ecuaciones múltiples y asume una economía poblada por agentes racionales con ideas precisas sobre las probabilidades de sucesos futuros, incluyendo el comportamiento de las políticas.
  • La discusión teórica formal se basa en expectativas racionales en el contexto de modelos de equilibrio general. Se demuestra que resultados similares se pueden obtener en un modelo keynesiano sin expectativas racionales.
  • En modelos simples que ignoran la existencia de deuda pública con intereses, el nivel de precios puede considerarse controlado por la cantidad de dinero. Las personas tienen moneda, ya que no paga ningún interés, sólo por su conveniencia en facilitar las transacciones (supuesto de cash-in-advance). En países con stocks de deuda pública significativos una fuente de estrés sobre la independencia del banco central surgirá si las tasas de interés y la inflación comienzan a subir por encima de niveles considerados normales.
  • El gobierno puede controlar la cantidad de dinero, pero no tiene control directo de lo que el valor real de los saldos de dinero que la gente quiere mantener para fines transaccionales. La política monetaria controla la cantidad de dinero en dólares, mientras la relación entre esa cantidad y los saldos de las transacciones reales que la gente quiere mantener determina el nivel de precios.
  • La independencia del banco central intenta separar la política monetaria y fiscal, pero no resulta ser una separación completa, ya que cada acción de política monetaria tiene consecuencias fiscales, lo que en ciertos períodos hace necesaria su coordinación. Por ejemplo, si la autoridad fiscal mantiene un superávit primario a medida que el banco central recorta las tasas de interés, socava con ello la eficacia de la política monetaria, como lo muestra la experiencia de Brasil en 1980. La preservación de la independencia del banco central exige reconocer abiertamente la necesidad de coordinación.
  • La razón por la cual los modelos económicos tradicionales señalan que los aumentos de las tasas de interés reducen la inflación es que asumen, por lo general implícitamente, que un aumento en el componente de gastos por intereses en el presupuesto exige, al menos eventualmente, un aumento del superávit primario.

Observaciones finales:

Se pretende esgrimir una guía política más clara que la que se obtiene de los enfoques monetaristas. La suposición de agente racional lleva a algunos economistas a descartar la teoría como poco realista, llegando a conclusiones extrañas.