Radar Académico

Cynamon, B. y Fazzari, S. (2016), “Inequality, the Great Recession and slow recovery,” Cambridge Journal of Economics 40(2): 373-399

Publicado el 16 de junio de 2016

Problemática planteada:

El aumento en la desigualdad de ingresos ha reducido el crecimiento económico en los EEUU, al menos a partir de los años 80. El menor ahorro resultante por parte de los hogares ha incrementado la fragilidad financiera—en términos de sus hojas de balance/posición patrimonial—, en especial, en el caso del 95% inferior de la distribución de ingresos, factor considerado decisivo por los autores para explicar la Gran Recesión norteamericana a partir de 2007.

Temática abordada:

• Se explora la conexión entre gasto de los hogares, consumo financiado con deuda y aumento de la desigualdad de ingresos a partir de los años 80.
• A partir del uso de identidades contables se realiza una descomposición de ingresos entre consumo, ahorro y reconstrucción de hojas de balance para diferentes hogares.
• El cociente consumo/ingreso para el 95% inferior de la distribución se contrae drásticamente durante la recesión, hecho consistente con la presencia de restricciones de financiamiento.
• El 5% restante de la distribución muestra un incremento significativo de dicho cociente, dando cuenta de la hipótesis de suavización intertemporal del consumo.
• La incapacidad del 95% inferior de la distribución de ingresos para proveer una demanda efectiva adecuada—insuficiencia de consumo privado—ayuda a explicar la lenta recuperación económica en el caso de la economía norteamericana.

Observaciones finales:

La relación entre aumento de la desigualdad de ingresos y menor dinámica del consumo en los EEUU restringe las posibilidades de recuperación en las etapas posteriores a la Gran Recesión. Para 2012 se aprecia una merma relevante del gasto de consumo respecto a la tendencia previa a la recesión, tanto para el 95% más bajo como para el 5% más alto de la distribución de ingresos. Se concluye que la desigualdad de ingresos ha condicionado el gasto de consumo para el 95% de los hogares, mientras que la reducción del consumo en el 5% restante es respuesta a la recesión en sí misma.