Radar Académico

Caballero, R., Farhi, E. y Gourinchas, P-O. (2015), “Global imbalances and currency wars at the ZLB”, NBER Working Paper 21670

Publicado el 11 de enero de 2016

Problemática planteada:

Se exploran las consecuencias de las bajas tasas de interés reales de equilibrio en un mundo con mercados de capitales integrados, heterogéneos y con rigideces nominales. El objetivo es arrojar luz sobre la evolución de los desequilibrios globales, tasas de interés y tipos de cambio desde el inicio de la crisis financiera internacional.

Temática abordada:

  • Las trampas de liquidez surgen de forma natural y los países se arrastran entre sí. De hecho a raíz de la crisis financiera internacional, las tasas de desempleo han aumentado constantemente en la mayoría de las regiones.
  • Se presenta un modelo de generaciones solapadas con rigideces nominales diseñado para resaltar la demanda heterogénea y la oferta de activos financieros a través de diferentes regiones del mundo.
  • Se asume que todas las regiones del mundo comparten las mismas preferencias por bienes domésticos y extranjeros (es decir, no hay un sesgo doméstico) y que los mercados financieros están plenamente integrados.
  • La trampa de liquidez en diferentes países se produce en entornos con escasez de activos. En una trampa de liquidez, la deuda pública y la política fiscal tienen un papel especial que desempeñar. Ambos tienen el potencial para hacer frente a los mercados financieros (acciones), y la insuficiencia de la demanda de bienes correspondiente.
  • El tipo de cambio afecta a la distribución de una trampa de liquidez global entre países. Esto crea un terreno fértil para empobrecer al vecino con devaluaciones alcanzadas por las intervenciones directas en el tipo de cambio, la estimulación de la producción y la mejora de la cuenta corriente de un país a expensas de los otros. Por lo tanto, este modelo se dirige a los debates en torno a las” guerras de divisas”.

Observaciones finales:

La política cambiaria se convierte en un juego de suma cero de la guerra de divisas donde cada país busca depreciar el tipo de cambio para estimular su economía, a expensas de otros países. Por el contrario, las emisiones y el aumento en el gasto público benefician a otros países más allá de la frontera del país emisor.