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CEPAL (2015), La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2015. CEPAL, Santiago de Chile

Publicado el 13 de octubre de 2015

Problemática planteada:

Se presenta un panorama de la Inversión Extranjera Directa (IED) en el mundo y se profundiza el análisis en la IED recibida por América Latina y el Caribe, que en el año 2014 presentó una caída del 16%. Se analiza la relación que presenta en la región la IED y la cuenta corriente, así como las estrategias empresariales, su distribución sectorial y el impacto ambiental que generan en la región.

 

Temática abordada:

  • En las economías de menor tamaño, la IED suele representar un alto porcentaje del PIB y en los países del Caribe llega habitualmente al 10% del producto. Las economías de mayor tamaño suelen a registrar proporciones mucho menores, por ejemplo el 1,5% del PIB en el Brasil y el 2,0% del PIB en México.
  • Brasil continúa siendo el mayor receptor de IED de la región, aunque sus entradas disminuyeron un 2% hasta los 62.495 millones de dólares. Chile sigue siendo el tercer mayor receptor de IED, mientras que la IED en el Caribe cayó un 5%.
  • La distribución sectorial de la IED en 2014 fue sustancialmente diferente a la de años anteriores. La cuota de los recursos naturales en las entradas de la IED fue solo del 17%. El porcentaje recibido por las manufacturas se redujo al 36%, con lo que se fortaleció la posición dominante del sector de los servicios, que obtuvo el 47% de las entradas en 2014.
  • Los Países Bajos son en la actualidad el principal punto de partida de las inversiones en América Latina, que representan el 20% de las entradas de IED. Un 17% provino de los Estados Unidos. La cuota de España, tercer mayor inversionista en la región, casi se cuadruplicó hasta llegar al 10%. La IED oficial de Asia en la región, una sexta parte de la cual proviene de China, es mínima. En 2014, constituyó el 6% del total de las entradas.
  • La proporción de las utilidades que las empresas transnacionales reinvirtieron en la misma economía permaneció más o menos estable en un 50%; el resto se enviaron a los países de origen de las inversiones. La tendencia a la baja de la rentabilidad media de la IED observada desde 2008 continuó, de manera tal que la tasa de rentabilidad fue del 5% en 2014.
  • Las empresas transnacionales desempeñaron un papel fundamental en el establecimiento de ciertos patrones de consumo y producción (incluido el aumento del número de automóviles), con consecuencias de largo plazo para la sostenibilidad ambiental de la región.

Observaciones finales:

La IED es actualmente el mayor pasivo externo de la región y, como tal, seguirá produciendo grandes flujos de rentas de la IED en el futuro cercano. En otras palabras, la IED no es una fuente de capital gratuito y, por lo tanto, los países deberían intentar dirigir estos flujos a proyectos con capacidad de transformar su estructura de producción. Probablemente, la caída de la IED en América Latina y el Caribe continuará en 2015. Se estima que el crecimiento económico regional se situará en torno al 1%, lo que seguirá frenando las inversiones para abastecer el mercado interno. Esto afectará especialmente las entradas de IED en el Brasil. En consecuencia, la CEPAL estima que los flujos de entrada en la región caerán en hasta un 10%.