Radar Académico

Stockhammer, E. (2015), “Rising inequality as a cause of the present crisis”, Cambridge Journal of Economics 39(3): 935-958

Publicado el 9 de octubre de 2015

Problemática planteada:

Los desequilibrios económicos que causaron la crisis actual deben ser considerados como el resultado de la interacción de los efectos de la desregulación financiera con los efectos macroeconómicos de la creciente desigualdad. Si bien varios autores han observado esta situación  (Wade, 2009; Rajan, 2010; Stiglitz, 2010), no hay un análisis sistemático dentro de la literatura. Este artículo ofrece un marco conceptual, basado en la teoría poskeynesiana, para comprender los diferentes canales por los que la creciente desigualdad puede haber contribuido a la generación de la crisis.

Temática abordada:

  • La mayor desigualdad ha llevado a un creciente endeudamiento de las familias ya que la clase trabajadora ha tratado de mantenerse al día con las normas de consumo sociales a pesar del estancamiento o caída de los salarios reales.
  • Hay un creciente interés en los modelos de ciclo de la deuda y deuda/deflación (Jordá et al., 2011; Borio, 2012; Eggertsson y Krugman, 2012). El aumento de los precios de la propiedad en Estados Unidos ha sido un elemento clave, al propagar un incremento sustancial en la deuda de los hogares. La tasa de ahorro privado había estado en una tendencia a la baja en las décadas anteriores a la crisis de consumo que fue en parte financiada por el aumento de la deuda.
  • No hay consenso en cuanto a si los desequilibrios comerciales o decisiones de ahorro impulsaron los flujos de capital o si los flujos de capital han estado impulsando los precios de los activos, pero existe una percepción generalizada de que los desequilibrios internacionales tienen algo que ver con la crisis.
  • Desde 1980 la participación de los salarios se ha reducido en unos 10 puntos porcentuales en los países de Europa continental, y aún más en Japón. En Estados Unidos, el 1% más rico ha aumentado su participación en el ingreso nacional del 8% (1980) a más de 21% (2005).

Observaciones finales:

Existe un amplio consenso en que la reforma financiera es necesaria para evitar crisis similares en el futuro. La generación de regímenes de crecimiento estables supondrá la consideración simultánea de ingresos y distribución de la riqueza, la regulación financiera y la demanda agregada. El crecimiento de los salarios es una condición previa al aumento del consumo no sustentada en estrategias de crecimiento de la deuda. Los activos financieros son menos susceptibles de ser utilizados para la especulación si la riqueza se distribuye de manera más equitativa.