Radar Académico

Guttmann, R. (2015), “Chronic macro-economic and financial imbalances in the world economy: A meta-economic view”, Brazilian Journal of Political Economy 35, 2(139): 202-239

Publicado el 8 de octubre de 2015

Problemática planteada:

Los desequilibrios macroeconómicos y financieros crecen mostrando una notable rigidez para su resolución. Para abordar explicaciones acerca de estos fenómenos se propone tener en cuenta dos grandes procesos. En primer lugar, la intensa ola de globalización. En segundo lugar, el crecimiento de las transacciones financieras. Se intenta explicar la persistencia de los desequilibrios externos y su conexión con la dinámica de crisis.

 

Temática abordada:

  • La persistencia de los desequilibrios externos indica que los mecanismos de ajuste no funcionan como deberían.
  • Los patrones de comercio pueden haber llegado a ser absolutamente inelásticos respecto  las variaciones de precios relativos. La balanza comercial es cada vez más autónoma en este sentido, con una creciente autodeterminación como consecuencia de la globalización.
  • La estanflación de los años setenta y su interacción con la desintegración del sistema Bretton Woods engendraron el fenómeno de financiarización, lo que impulsó a las finanzas globales como determinante clave de para entender cómo la economía mundial llegó a organizar la globalización.
  • Las “instituciones financieras de importancia sistémica” (SIFI, por sus siglas en inglés) operan como un cártel y constituyen el vector de una tendencia de la financiarización en el que la acumulación de activos financieros, el tamaño relativo del sector, y la dependencia externa se vuelven cada vez más importantes.
  • Cuando se trata de las finanzas globales, existe una clara tendencia a la concentración/centralización financiera, un movimiento opuesto en la dirección de la fragmentación monetaria observada desde el colapso de Bretton Woods en 1971.
  • El tipo de cambio establece el vínculo más profundo entre la economía nacional y el resto del mundo, por lo que su determinación no debe dejarse a las fuerzas de mercado. Esto nos deja con un enfoque híbrido que combina la regulación de mercado con la intervención del banco central, que, en el caso de las economías emergentes con un gran colchón de reservas de divisas (Brasil o China) son capaces de implementar y sostener en el largo plazo.

Observaciones finales:

Las tendencias duales de concentración financiera y fragmentación monetaria viven en tensión constante entre sí. Por un lado, producen fuerzas centrípetas que impulsan la dominación del dólar como moneda de resguardo mundial. Por otro lado, las mismas tensiones también pueden traducirse en fuerzas centrífugas lejos del dólar, y mover el capital a otras regiones enteras (UE, Asia Oriental) y monedas. El papel de las finanzas globales es movilizar y dirigir estas tensiones centrípetas y centrífugas simultáneas hacia un patrón de crecimiento coherente.