Radar Académico

Abiad, A., J. Bluedorn, J. Guajardo y P. Topalova (2015), “The Rising Resilience of Emerging Market and Developing Economies”, World Development 72 (August 2015): 1-26

Publicado el 29 de mayo de 2015

Problemática planteada: se investiga la capacidad de recuperación de los mercados emergentes y las economías en desarrollo en los últimos 60 años. Se estudia la mejora del rendimiento de estos países desde la década del 2000, y los factores que se asocian con él. Utilizando una variedad de herramientas, incluyendo estudios de eventos y análisis de duración, se analiza cómo la duración de las expansiones y la velocidad de recuperación han evolucionado y qué factores están asociados con la resiliencia de un país.

 

Temática abordada:

  • Desde principios de los años 2000 el crecimiento en algunos mercados emergentes y las economías en desarrollo (EMDEs) ha sido apoyado por la entrada de capitales, el fuerte crecimiento del crédito y el aumento en los precios de los productos básicos. Estos factores son propensos a la inversión, lo que sugiere que las perspectivas de estas economías podrían no ser tan sólidas (Frankel, 2012).
  • Las EMDEs están pasando más tiempo en expansión, y las recesiones y recuperaciones se han vuelto más superficiales y más cortas. El desempeño de la década pasada fue particularmente impresionante para muchas regiones.
  • Entre los shocks externos, los picos de incertidumbre global, las recesiones en las economías avanzadas, la interrupción repentina de los flujos de capital, y bruscos cambios en los términos de intercambio, aumentan significativamente la probabilidad de que una expansión culmine en poco tiempo.
  • Las características estructurales tuvieron una contribución insignificante en casi todas las muestras, a excepción de los países emergentes y en desarrollo de Asia.

Observaciones finales: los resultados de este trabajo confirman que las economías son ahora más resilientes que en décadas anteriores. Esto no es un fenómeno reciente. La recuperación en las economías avanzadas sigue siendo frágil. Otros picos de incertidumbre global son posibles, y las paradas repentinas podrían surgir una vez más si la mayor aversión al riesgo conduce a la salida de capitales.