Radar Académico

Choumert, J. y P. Phélinas (2014), “Determinants of agricultural land values in Argentina”, mimeograph

Publicado el 22 de octubre de 2014

Problemática planteada: se efectúa un análisis de precios hedónicos para evaluar los determinantes del valor de las tierras agrícolas en el caso argentino. Con datos de 338 parcelas localizadas en la región pampeana se examina el impacto que ha tenido sobre el precio de la tierra la tendencia al alza del precio de la soja. Se destaca la relevancia de diversificar los cultivos en lugar de priorizar el monocultivo del complejo sojero.

Temática abordada:

  • Las nuevas técnicas de cultivo de soja impulsaron innovaciones en las modalidades contractuales en Argentina: muchos terratenientes optaron por rentar sus parcelas en lugar de cultivarlas, a través de acuerdos informales entre actores privados.
  • El principal beneficio asociado a este nuevo esquema de organización contractual ha sido la veloz transferencia de tecnología, el mejor acceso a los insumos, el incremento significativo de la producción, la mejora de las exportaciones agrícolas, y el aumento resultante de los ingresos del agro.
  • Sin perjuicio de ello, se evidencian dificultades asociadas a la productividad de la tierra y a la deficiente administración de la misma: escasa rotación de cultivos, concentración de la producción en la soja, problemas de fertilidad de la tierra, probable merma a futuro de los rindes, etc.
  • Existen pocas chances de que estas dificultades sean debidamente resueltas sin la intervención pública y la regulación focalizada a la administración de la tierra, ya que la decisión privada de invertir a largo plazo para asegurar la sostenibilidad de dicho recurso se ve obstaculizada por decisiones de corto plazo adoptadas por arrendatarios.

Observaciones finales: la nueva organización de la producción agrícola se ha desarrollado sin un marco legislativo apropiado, lo que ha fomentado la proliferación de un sinnúmero de modalidades y especificidades contractuales. Una primera forma de evitar el daño ambiental asociado a una mala administración de la tierra podría ser la adopción de una política nacional que asegure un mejor diseño contractual, promoviendo acuerdos de largo plazo y renovación de contratos. Una segunda opción podría ser implementar un sistema de monitoreo sobre el estado de la tierra cultivada que provea información sobre el historial de administración de las parcelas cultivadas. Organismos como el INTA podrían contribuir a darle sustento y transparencia a esta iniciativa.

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