Radar Académico

McIntyre, R. y M. Hillard (2013), “Capitalist Class Agency and the New Deal Order: Against the Notion of a Limited Capital-Labor Accord”, Review of Radical Political Economics 45(June): 129-148

Publicado el 6 de septiembre de 2013

Problemática planteada: se demuestra que los capitalistas como clase nunca aceptaron nada parecido al acuerdo capital-trabajo de posguerra.

Temática abordada:

  • Algunos progresistas detallan que la respuesta adecuada a esta crisis es la promulgación de cambios en la legislación y en su aplicación con el fin de restaurar algo así como el nuevo régimen regulatorio (símil a un nuevo New Deal).
  • Por ejemplo, David Harvey concluye en “El nuevo imperialismo” (2003) la necesidad de replantear “una especie de New Deal global” para reemplazar la agenda neo-conservadora.
  • La vaguedad de tales prescripciones dentro de los textos liberales y radicales[1] señala tanto los límites de la imaginación utópica contemporánea, y simplifica a la vez que matiza la historia del New Deal.
  • El pensamiento de economistas radicales norteamericanos continúa siendo influenciado por la noción de un “acuerdo de posguerra entre el capital y el trabajo”.
  • El trabajo “Segmented Work, Divided Worker” (Gordon, Edwards y Reich, 1982) planteó entre los radicales y liberales la idea de que tal acuerdo fue la base de la prosperidad entre la década de 1940 y la década de 1970.
  • La idea de recrear las condiciones de un “acuerdo” ha parecido especialmente atractiva, teniendo en cuenta el camino transitado por el trabajo asalariado y el aumento de la desigualdad de los últimos treinta años.
  • Un repaso histórico (desde 1982) por distintos trabajos muestra que el pensamiento de la literatura radical que se encuentra en las estructuras sociales de acumulación, es inexacto y engañoso, creando la imagen de una “edad de oro” que nunca se materializó, fomentado una política de cooperación social en lugar de una militancia real por parte de los trabajadores.

Observaciones finales: el tercer New Deal ha alejado el populismo de clase trabajadora y ha acercado posiciones hacia la economía keynesiana con una conciencia individual de los derechos. Sin embargo, este movimiento trajo consigo serios costos, ya que puso fin a la retórica del populismo de clase, lo que socavó la oposición de izquierda, cuando el sector capitalista finalmente pudo conseguir una mayoría conservadora en la década de 1970. Sin un desafío ideológico anticapitalista serio que enfrente esa mayoría es difícil ver cómo incluso las políticas sociales moderadas y democráticas de la era del New Dealpodrían ser posibles en los Estados Unidos en la actualidad.

[1] En el sentido anglosajón de las palabras.

Ver Paper