Radar Académico

Tridico, P. (2012), “Financial crisis and global imbalances: Its labour market origins and the aftermath”, Cambridge Journal of Economics 36: 17-42

Publicado el 20 de noviembre de 2012

Problemática planteada: demostrar cómo la crisis económica de 2007-2009 se basó en la distribución desigual de los ingresos y la desigualdad provocada por el actual modelo de crecimiento liderado por las finanzas (“financiarización”). El proceso de financiarización que tuvo lugar en la década de 1980 en los Estados Unidos y en la Unión Europea se desarrolló en sintonía con la flexibilidad laboral, la moderación salarial y el aumento de los beneficios empresariales. La flexibilidad del mercado de trabajo y el fin de los aumentos salariales, junto con la contracción de los salarios indirectos (es decir, del gasto público social), han reducido el poder adquisitivo de los trabajadores. Esto se compensó en parte con el aumento del crédito y el boom del consumo vía una masificación del acceso al crédito, que ayudó a los trabajadores a mantener una capacidad de consumo. Sin embargo, en el largo plazo, los patrones inestables de consumo derivados de la creación de empleo precario, inestabilidad laboral y bajos salarios han debilitado la demanda agregada. Por lo tanto, los problemas del mercado de trabajo, tales como la desregulación laboral, la distribución desigual de los ingresos, los bajos salarios y la crisis financiera son dos caras de una misma moneda.

Temática abordada:

  • Algunos economistas sostienen que el origen de la crisis subprime se encuentra en la interacción entre la burbuja financiera y la política de acceso laxo a la liquidez.
  • Otros sostienen que la principal explicación es la superabundancia del ahorro a nivel global, lo que condujo a un aumento en el ahorro en China y Asia Oriental, mientras se estimulaba el gasto en los Estados Unidos y otras economías occidentales. Esto generó grandes desequilibrios en las cuentas corrientes de las naciones: específicamente, los superávits en Asia (principalmente China) y déficits en el mundo occidental (sobre todo en los Estados Unidos).
  • Un tercer grupo de explicaciones sostiene que las raíces de la crisis financiera son de tipo estructural y se encuentran en la distribución del ingreso desfavorable y en la disminución de la participación de los salarios en el PIB, lo que ha debilitado el consumo y la demanda efectiva.

Observaciones finales: la “financiarización” provocó un régimen macroeconómico liderado por la acumulación de activos financieros que exigía una fuerte desregulación, liberalización y flexibilización laboral, provocando un estancamiento de los salarios reales norteamericanos (con un crecimiento de la productividad) y, en cierta medida, también en la Unión Europea. Sin embargo, el consumo siguió aumentando, incluso con salarios estancados, gracias a la mayor disponibilidad del crédito hacia el sector privado no financiero. Los esquemas de Ponzi y las inestabilidades financieras á la Minsky son las consecuencias naturales de este modelo económico. La crisis de 2007-2009 reveló su inconsistencia interna.

 

Ver Paper