Radar Académico

Stiglitz, J. (2012), The Price of Inequality: How Today’s Divided Society Endangers Our Future, W.W. Norton & Company – New York – London

Publicado el 20 de noviembre de 2012

Problemática planteada: el mito prevaleciente de que la desigualdad promueve el crecimiento económico es falso y a través de este libro el autor trata de descifrar el nuevo paradigma mundial, mostrando sus falencias y debilidades para comprender cuál es el rumbo que debe seguir la economía global.

Temática abordada:

  • En los Estados Unidos existe un apoyo relativamente importante a la idea que los ricos (los “creadores de empleo”) deben ser liberados de las limitaciones reglamentarias para poder invertir las ganancias generadas. La idea es que así serán “incentivados” para invertir, por lo que el empleo se verá fortalecido y aumentará tanto la producción como la prosperidad, para los inversionistas como para los trabajadores de los nuevos puestos de trabajo generados.
  • Sin embargo, la mitad de la riqueza norteamericana se encuentra concentrada en la industria financiera, lo que significa que el resto, incluyendo la agricultura, la manufactura, la extracción de recursos naturales, el comercio minorista y el sector de servicios, conocidos colectivamente como la “verdadera” economía, concentran la otra mitad.
  • El 1% de la población norteamericana obtiene el 20% de todos los ingresos generados, los cuales provienen principalmente del sector financiero.
  • Los países con menor desigualdad poseen una tasa de crecimiento mayor que los que tienen una mayor desigualdad.
  • La idea de que la desigualdad es el precio que debe pagar una sociedad para crecer la refuta con dos argumentos:
    • En primer lugar, durante el último medio siglo el período de mayor crecimiento económico en los Estados Unidos fue durante las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en la década de 1950. A su vez, fue el período de mayor igualdad, aumento de productividad y prosperidad general.
    • En segundo lugar, la prosperidad y la igualdad de oportunidades no son desfavorecidas por la participación del gobierno en la economía, sino por el contrario, dependen de ello.
    • No es casual que el nivel de desigualdad hoy en día sea comparable con el de la década de 1920, inmediatamente antes de la Gran Depresión. La desigualdad destruye el crecimiento y obstaculiza la innovación tecnológica.

Observaciones finales: las sociedades con alta desigualdad (incluida la norteamericana) no poseen un funcionamiento eficaz. Incluso el sector de mayores ingresos pagará un alto precio si los índices de desigualdad continúan empeorando.